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Cirugía metabólica
La cirugía Metabólica está indicada para pacientes con síndrome Metabólico.
Se denomina Síndrome Metabólico (también conocido como síndrome X, síndrome plurimetabólico, síndrome de insulinorresistencia, síndrome de Reaven) a la conjunción de varias enfermedades o factores de riesgo en una misma persona que aumentan su probabilidad de padecer diabetes mellitus tipo 2 o enfermedad cardiovascular, entre otras.
El síndrome metabólico se caracteriza por la presencia de alteraciones como la resistencia a la insulina, que se manifiestan por hiperinsulinismo y por su asociación con obesidad, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial y dislipemia. La presencia de este síndrome se relaciona con incremento en el deterioro de la salud y consecuente aumento de la mortalidad.
Cirugía para la Diabetes tipo 2
La evidencia demuestra que la cirugía para la diabetes tipo 2 puede alcanzar hasta la remisión completa de la enfermedad, una meta no alcanzable con el tratamiento actual. Este tratamiento fue avalado en el Consenso inter Sociedades Médico-Científicas (SAD Sociedad Argentina de Diabetes, SAN Sociedad Argentina de Nutrición y la SACO Sociedad Argentina de Cirugía para la Obesidad).
Las pruebas reunidas durante décadas de la cirugía bariátrica, demuestra la eficacia y durabilidad de control de la diabetes adquirida después de la cirugía de bypass gástrico.
La redistribución del pasaje del alimento en el tubo digestivo es la clave. En la mucosa del intestino distal existen unas células llamadas L que, al ponerse en contacto con los alimentos no digeridos, estimula la secreción de una hormona que se llama GLP1.
Tras la operación, la comida entra en contacto inmediato con el intestino y esta hormona (GLP1) que promueve la producción de insulina a través de las células Beta del páncreas. En una persona sana, más del 90% del alimento se absorbe en los primeros 120 centímetros de intestino. A partir de la cirugía metabólica se logra redistribuir el tránsito intestinal para que el alimento llegue sin digerir al intestino distal, donde están las células L, y pueda producirse la insulina necesaria para paliar la diabetes tipo 2.
El Síndrome Metabólico debe ser tratado en forma preventiva y no esperar a la aparición de Diabetes y enfermedad cardiovascular.
la Cirugía
La cirugía tiende a normalizar todos los factores riesgos, evitando de esta manera la aparición de complicaciones irreversibles que llevan a un aumento en la morbilidad y mortalidad general.
El procedimiento a partir del que los cirujanos logran la redistribución de la circulación intestinal, actuando sobre el aparato digestivo donde se producen o inducen determinadas hormonas que por uno u otro mecanismo son responsables de la enfermedad, introduce un nuevo concepto sobre el origen de la diabetes, porque ya no se la considera una enfermedad exclusiva del páncreas, sino que se agrega el concepto de “enfermedad intestinal”.

Somos especialistas en cirugía bariátrica y de Diabetes tipos 2
Actualmente más del 90% de las cirugías que practicamos es Bypass Gástrico Laparoscópico y menos de un 10% de las cirugías corresponden a Gastrectomía Vertical en Manga, ya que el Bypass Gástrico por vía Laparoscópica, representa en la actualidad la operación con mejores resultados o Gold Standard a nivel mundial.
Actualmente, para algunas personas con un IMC > 60 o mayores de 65 años se les está realizando una Gastrectomía Vertical en Manga.
Inicialmente comenzará con una dieta líquida, yogur y gelatina. A estos se le agregará un suplemento dietario a base de proteínas.
Paulatinamente, comenzará a incorporar alimentos muy triturados priorizando las proteínas de preferencia animal, como el pollo, pescado, pavo y clara de huevo, entre otras.
Luego incorporará el resto de los alimentos.
Beberá líquidos hasta 45 minutos antes de su comida y recién 45 minutos después de la comida. Se tratarán de bebidas con cero calorías, o dietéticas.
Deberá prepararse para sus comidas de modo de estar tranquilo y con tiempo, para hacer su ingesta concentrado.
Comerá lentamente y masticando muy bien los alimentos.
No salteará ninguna de las comidas o colaciones diarias.
Cuando se es sometido a una cirugía de obesidad, se pierde peso debido a que la cantidad de comida y por ende calorías que se ingieren es menor. Esto hace que su cuerpo queme las reservas de grasa de los tejidos y utilice energía de los músculos que usted no usa con regularidad. Esto puede llegar a ser contraproducente ya que el objetivo es quemar la grasa que sobra y poner a trabajar los músculos. Es por tal razón que se debe hacer ejercicio diariamente para que sus músculos estén sanos, es decir tengan masa y fuerza y además para que el organismo no queme la grasa del músculo sino de los sitios donde no debe haber grasa.
Se inicia el ejercicio el mismo día de la cirugía, debe levantarse de la cama y caminar y realizar esto diariamente. Algunos pacientes no se animan a hacer ejercicio debido a otro tipo de restricción médica ya sea por severos problemas osteoarticulares (rodillas) que les impide caminar pero nuestro equipo de recuperación física lo asesorará para que inicie su actividad física con ejercicios leves y a medida que pasa el tiempo aumente la intensidad según la tolerancia de cada uno.
Definimos un programa como exitoso si usted pierde el sobrepeso necesario para mejorar su condición médica y su estado psicológico. Esto depende en un alto porcentaje de usted y de nuestro apoyo.
La cirugía da un medio mecánico para controlar lo que come y su peso, pero no cura su enfermedad crónica, por lo que deberá ajustar su estilo de vida.
Debe considerar que requerirá mantenerse en contacto con el equipo médico de por vida después de la cirugía. Tenemos un programa con psicólogos, nutricionistas, grupos de apoyo, sesiones de ejercicios, que empleamos en casos de necesidad.
Apuntamos al descenso de peso, a mejorar su condición física y calidad de vida en el curso de los años.
Una hernia se produce por la debilidad de los músculos de la pared abdominal, ya que esta en los pacientes obesos se encuentra muy estirada.
En algunos pocos casos los pacientes pueden desarrollar una hernia y requieren de una reparación mediante una cirugía que consiste en poner una malla que ayude a dar fuerza a los músculos de la pared abdominal.
Comer alimentos que contengan excesiva azúcar puede inducir un estado de shock insulínico debido a que se altera parte de la fisiología del tracto intestinal.
El resultado de todo esto es una sensación no placentera, usted empieza a sudar frío, siente un vacío en el estómago, se puede poner pálido y le baja el pulso. Esta sensación es pasajera y desaparece rápidamente.
En principio usted deberá concurrir a las primeras consultas básicas de evaluación (clínica, psiquiatría, nutrición y cirugía). Si está de acuerdo, le organizaremos una agenda con las interconsultas y estudios lo más concentrada posible para evitarle gastos de estadía. En caso de tener alguna complicación, estas interconsultas y estudios podrá realizarlos en su ciudad y enviarlos por fax o e-mail para ser evaluados, de modo que concurra a la próxima consulta con algunas dudas ya resueltas o posibles tratamientos ya hechos, y así decidir la cirugía y fijar la fecha.
Al momento de la cirugía deberá tener en cuenta de llegar 48 hs. antes de la misma, a los efectos de realizar las últimas evaluaciones (clínicas, de anestesia, entre otras) y posterior al alta, deberá permanecer entre 7 a 10 días para la extracción de puntos, drenajes y controles.
Al regreso a su ciudad, los ajustes de dieta y seguimiento nutricional los manejaremos por correo electrónico y tendrá a disposición los celulares de los profesionales. De requerir apoyo psiquiátrico/ psicológico nuestros profesionales se pondrán en contacto con el profesional que usted elija de su ciudad y le darán los protocolos y lineamientos adecuados para su tratamiento.
Es muy importante que realice controles con el equipo cada tres meses, y que esté permanentemente en contacto para asegurarse un muy buen resultado.
En todo caso, usted puede consultarnos sobre vehículos para traslados en la ciudad y alojamientos cercanos al Centro de Internación, que con todo gusto le informaremos.
La cirugía está indicada generalmente en pacientes entre 18 y 65 años de edad, con un índice de obesidad (IMC*), superior a 40 o en pacientes con un IMC entre 35 y 40, si padecen comorbilidades o enfermedades asociadas de la obesidad como hipertensión, reflujo, diabetes millitus tipo 2, trastornos cardiovasculares, apnea de sueño, etc. Algunos casos de IMC > 60 o mayor de 65 años pueden llegar a tener una indicación específica. Deberá realizar una serie de estudios que contemplan evaluaciones tanto físicas como psiquiátricas que determinarán si puede someterse a una cirugía bariátrica. Además, haber tenido repetidos fracasos con tratamientos y dietas anteriores. Algunos candidatos, pueden llegar a necesitar ser tratados previamente para disminuir su riesgo operatorio.
* El índice de masa corporal, se calcula dividiendo el peso por la altura al cuadrado.
Cuando un paciente tiene un índice de masa corporal mayor a 60 (IMC>60) o padece de enfermedades asociadas severas, en muchos casos debía posponerse la intervención debido al elevado riesgo.
Para estos pacientes puede tener ventajas substanciales la indicación de la gastrectomía en manga como la primera parte de una operación en dos etapas, ya que pierden del 30% al 50% de su exceso de peso en los primeros 12 meses, para luego completar el bypass.
También es indicada en aquellos pacientes con índice de masa corporal menor a 60 pero que supera en rango de edad referencial (mayores de 65 años).
El tiempo necesario para obtener un resultado satisfactorio depende mucho del grado de obesidad y si el hígado se ha desinflamado lo suficiente y de muchas otras variables. A grandes rasgos entre que el paciente ingresa al quirófano y sale (despierto, consciente, ubicado en tiempo y espacio) transcurren alrededor de 2 a 4 horas, que no quiere decir que éste sea el tiempo neto de operación.
Normalmente entre dos y cuatro días, dependiendo de lo rápido de su recuperación. No deberá tener dolor ni fiebre y debe asegurarse una buena tolerancia de la vía oral (inicialmente a los líquidos). Puede ocurrir que en algunos casos el primer día concurra a terapia, como precaución y dependiendo de lo complejo de cada caso, como así también que salga con sonda, suero y drenajes que se irán retirando progresivamente. En todos los casos, al paciente se lo levanta a las dos horas y debe comenzar a caminar, para reducir el riesgo de trombosis. Esta movilización debe ir en incremento.
¿Se trata de una intervención dolorosa?
Por tratarse de una cirugía que se realiza por técnica laparoscópica, la posibilidad de sentir dolor es menor a una cirugía abierta o convencional. Durante la cirugía, los anestesistas se ocuparán de que transcurra lo más confortable posible y saldrá con un plan preventivo que se continuará en la internación. Aun así, ante la más mínima molestia, deberá avisarle a la enfermera o al médico, ya que necesitará un rescate más sencillo y le evitará el mal momento.
En las operaciones restrictivas (gastrectomía) funciona reduciendo la cantidad de comida que se ingiere, porque el estómago es más pequeño, se llena rápidamente y se siente saciedad precoz. Al comer menos se pierde peso. En las operaciones como el Bypass Gástrico, hay además un ingrediente de mala absorción ya que se saltea una porción del intestino delgado. De esta forma, no se "absorbe" toda la carga de calorías de los alimentos ingeridos. El ritmo de descenso de peso es bastante rápido. Siguiendo las indicaciones correctamente se alcanzará el objetivo entre los 10 y los 18 meses, dependiendo de cada persona y el tipo de operación. En el Bypass Gástrico se pierde un promedio de entre 75% al 85% del sobrepeso. Con la Gastrectomía entre el 50% al 60%. Estos son promedios y hay casos en los que se llega a la reducción total del sobrepeso.
Su vida cambiará drásticamente, al perder un gran porcentaje de su sobrepeso. Cambiará su condición física, la presión arterial, el nivel de azúcar en la sangre, la función respiratoria, tendrá menos dolores corporales, dormirá mejor.
Mejorará su estado psicológico, disminuirá la depresión, mejorará la autoestima, su confianza. Cambiará sus relaciones interpersonales. En general, todos estos cambios son positivos. Cambiará su imagen corporal, su vestimenta, y sus prioridades.
Disminuye el apetito.
Le permite perder un gran porcentaje del exceso de peso.
Le brinda una nueva apariencia que afianza su autoestima y lo ayuda a incorporarse a la sociedad.
Mejora sus relaciones interpersonales y sexuales.
Aumenta sus oportunidades en el campo laboral y el profesional.
Facilita de manera notable su motricidad al eliminar molestias y dolores corporales.
Si usted sufre de hipertensión arterial, tiene un 70% de probabilidades de que ésta se vuelva controlable sin medicamentos, o con una importante reducción en el uso de los mismos, en un lapso inmediato después de la intervención.
En el 80% de los casos reduce el colesterol y los triglicéridos hasta niveles normales.
Al reducir la hipertensión arterial y los niveles de colesterol, disminuye también los riesgos de padecer enfermedades cardíacas.
Reduce el reflujo gastroesofágico (hernia hiatal).
Si usted sufre de diabetes tipo 2 (mellitus), tiene un 90% de posibilidades de reducir el azúcar en sangre hasta niveles normales, dependiendo de su reserva pancreática.
Disminuye la apnea del sueño.
Mejora significativamente el asma y la insuficiencia respiratoria.
Cuando se está perdiendo peso, hay productos de eliminación en el cuerpo que deben desecharse principalmente por la orina. De lo contrario, muchas de estas sustancias pueden formar cristales y ocasionar cálculos en los riñones. La ingesta abundante de agua lo protege y además le ayuda al cuerpo a deshacerse él mismo de los productos de desecho eficientemente, promoviendo la pérdida de peso de manera satisfactoria.

